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Mostrando entradas de septiembre, 2026

¿Cómo sabemos que realmente estamos cambiando?

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  Por: Ismael Perdomo. Pediatra y Epidemiólogo Serie: ¿Cómo se cambia realmente una conducta? — VIII Después de siete columnas aprendimos que cambiar una conducta exige mucho más que conocer una recomendación. Identificamos hambre y  craving , revisamos el ambiente, trabajamos pensamientos automáticos, diseñamos acciones repetibles, aprendimos a tolerar deseos sin obedecerlos inmediatamente y entendimos que un tropiezo no significa fracasar. Nos queda una última pregunta:  ¿cómo sabemos que todo esto realmente está funcionando? La respuesta parece obvia: mirando el peso. Pero en un niño no es suficiente. La infancia y la adolescencia son períodos de crecimiento. El peso debe interpretarse junto con talla, edad, sexo y trayectoria previa. Por eso utilizamos el  índice de masa corporal para la edad y el sexo , representado en curvas de crecimiento. La American Academy of Pediatrics recomienda medir talla y peso, calcular el IMC y evaluar su percentil periódicamente des...

¿Cómo lograr que el cambio dure y qué hacemos cuando volvemos a fallar?

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  Por: Ismael Perdomo. Pediatra y Epidemiólogo Serie: ¿Cómo se cambia realmente una conducta? — VII Cambiar una conducta durante algunos días puede ser relativamente fácil. Mantenerla durante meses es otra historia. Por eso, en obesidad infantil, una de las preguntas más importantes no es solamente  cómo comenzamos , sino qué hacemos cuando disminuye la motivación, cambian las circunstancias o regresamos temporalmente a una conducta que queríamos abandonar. Lo primero es diferenciar  lapsus de recaída . Un lapsus es una interrupción puntual: el adolescente había dejado las bebidas azucaradas y toma una durante una celebración; había establecido tres días de actividad física y una semana cumple solamente uno. Una recaída implica un regreso más sostenido al patrón anterior. Confundir ambas cosas puede producir uno de los pensamientos más peligrosos para el cambio conductual: “Ya fallé; entonces todo está perdido”. Ese pensamiento de todo o nada puede hacer más daño que el t...

¿Cómo sentir un deseo sin tener que obedecerlo y qué hacemos en su lugar?

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  Por: Ismael Perdomo. Pediatra y Epidemiólogo Serie: ¿Cómo se cambia realmente una conducta? — VI Hasta ahora hemos aprendido a identificar qué dispara una conducta, modificar el entorno, revisar nuestros pensamientos y convertir una intención en una acción concreta. Pero llega inevitablemente un momento en el que todo eso parece insuficiente:  sabemos lo que habíamos decidido y, aun así, sentimos muchas ganas de hacer otra cosa . En alimentación puede expresarse así: “No tengo hambre, pero quiero comerlo”. Ese deseo puede ser intenso, pero  sentirlo no significa que tengamos que obedecerlo . Conviene recordar la diferencia entre hambre y  craving . El hambre fisiológica responde principalmente a necesidades energéticas y señales internas del organismo. El  craving  es un deseo intenso dirigido con frecuencia hacia un alimento específico y puede activarse por imágenes, olores, lugares, emociones, horarios o experiencias previamente aprendidas. El primer er...